sábado, 9 de junio de 2012

Impugnar oposiciones

Tras una semanita mala, mala de preparar clases para rematar el curso y a la espera de los exámenes de la tercera evaluación y los finales, por fin encuentro un hueco para volver a la batalla.

Como sabemos es año de oposiciones (descafeinadas, pocas especialidades y pocas plazas), y de esto de las oposiciones sé un poco así que voy a contaros lo que sé por mi experiencia. Este año los informáticos nos quedamos sin opos en Madrid (gracias Espe, gracias Mariano, gracias José Luis) y el año que viene con el acoso implacable a que nos someten, tener un lugar donde dar clase va a estar difícil o casi imposible para muchos como yo. Os enlazo la convocatoria de este año para Madrid.

Para esos afortunados que van a opositar van estas líneas.



La ley que regula el acceso a la función pública docente es, para toda España, el Real Decreto 276/2007 de 23 de febrero, a la espera de que se saque una nueva, de la que ya ha circulado algún borrador por ahí, pero que es sólo eso, un borrador. La ley vigente preveía un periodo transitorio de cinco años con unas normas diferentes. Ese periodo ya ha pasado, y actualmente nos encontramos fuera de él, por lo que se aplican ahora las normas generales del Real Decreto, bastante más exigentes que las de las pasadas oposiciones de 2010. Por ejemplo, se sacan tres bolas que corresponden a tres temas para elegir entre ellas el tema teórico a desarrollar, en lugar de las cinco que se elegían antes. El periodo transitorio estaba destinado a reducir la bolsa de interinos, haciendo que los interinos con mayor experiencia docente tuvieran ciertas ventajas, que no viene a cuento aquí ni explicar, ni justificar.

No es objetivo de esta entrada tampoco explicar el proceso selectivo. Pero sí quiero señalar lo siguiente, que, como diría JC-I "es para mi motivo de orgullo y satisfación": se deben garantizar, según TÍTULO II, CAPÍTULO I, Artículo 2 del Real Decreto 276/2007, los principios de igualdad, mérito y capacidad, así como el de publicidad. Éstos principios, que yo exportaría gustosamente a cualquier puesto de trabajo privado, escuecen mucho en este país donde año tras año desde tiempos inmemoriales ciertos señores han conseguido colocar a sus familiares y amiguetes, poniendo en los mejores y más delicados puestos de responsabilidad a una legión de mediocres chupagaitas que han sumido al país en el caos más absoluto. Por eso, parecen ahora dispuestos a atacar y a acabar con los funcionarios, los únicos a quienes se contrata en función, lo más objetivamente posible, de sus capacidades y méritos y en condiciones de igualdad ¡QUÉ SACRILEGIO PARA EL NEPOTISTA!

Y esto sucede en teoría, porque estos principios de igualdad, mérito y capacidad escuecen tanto, que los mediocres infiltran muchas veces a algunos de los suyos entre los miembros de los tribunales, para conseguir colar a sus hermanos, primos, sobrinos y otros amiguetes caraduras. Esto sucede. No deja de ser sorprendente de qué manera y con qué empeño trabajan para conseguir que los mejores no accedan a los puestos que les corresponde y dar prioridad a la mediocridad que nos inunda y salpica.

Por eso hago esta entrada en el blog. Si algo nos queda en la función pública es que tenemos una serie de garantías legales para evitar que esto suceda. Aquí intentaré explicar esas garantías y qué se puede hacer para hacer valer nuestros derechos en el proceso selectivo. También cuento algunas trampillas que nos intentarán colar los enemigos de la excelencia (la nuestra, no la del bachiller de Espe).

Para ejercer nuestros derechos, lo primero es conocerlos. Hay que leerse, al menos, la convocatoria de oposiciones de pé a pá. Si puedes, también el Real Decreto anterior, el 276/2007. Ya sé que ahora estamos liados con los temarios estudiando. Pero puede que luego te arrepientas de no haberlo hecho.
Lo segundo que yo haría y que no hice en otras oposiciones, es llevar en el bolsillo, cuando vayas al IES que te toque para los exámenes, una grabadora pequeña. Es legal, pero que no se entere nadie de que la lleváis. Os enlazo un blog que explica por qué lo es. Son dos entradas. Leedlas para confirmar lo que os digo.

¿Para qué la grabadora?

Determinados miembros de los tribunales hacen según qué cosas porque se sienten impunes. Los controles externos son pocos: no hay interventores de los sindicatos vigilando ni observadores externos autorizados. Tomen nota de ésto los legisladores actuales y pasados que han favorecido esta impunidad y los futuros legisladores también, para ponerle remedio.

Algunos miembros de los tribunales, normalmente uno o varios presidentes, son nombrados a dedo por la administración para imponer determinados criterios a los demás. Los demás lo saben y el miedo a protestar o rebelarse  hace el resto. Además, como es posible postularse a miembro de tribunal de modo voluntario, muchos elementos relacionados con las academias de oposiciones lo intentan, para colar preferentemente a sus acólitos. Ojo con ellos. Es un motivo impugnación de la oposición si se demuestra que se han colado por ese conflicto de intereses. Aquí lo difícil será recabar pruebas que relacionen a esos personajes con las academias. Los propios miembros de los tribunales debéis estar alerta y sospechar ante calificaciones extrañas y, por qué no, denunciarlo también. Todos tenemos que posicionarnos para proteger la legalidad del proceso. De cualquier forma, hay un mecanismo en la convocatoria para eliminar las calificaciones extrañas, por altas o por bajas, que elimina la más alta y la más baja de los cinco miembros del tribunal cuando la diferencia es de tres o más puntos enteros (Anexo VII de la Convocatoria). Leo también en ese Anexo VII, que este año se han tomado medidas para garantizar el anonimato de los ejercicios escritos, consistentes en no incluir nombres ni identificaciones en ellos, aunque se me ocurren mil trucos para que alguien malintencionado se lo salte y consiga que el corrector le reconozca y le valore al alza.

Mi experiencia es que los miembros del tribunal corruptos, se sienten impunes y como tal actúan, haciendo y deshaciendo sabiendo de su impunidad y de que no va a quedar constancia de ello. Esa impunidad está garantizada en parte, porque los tribunales no tienen obligación de grabar las partes orales, por lo que cualquier reclamación por baja puntuación en esas partes quedará sin poder demostrarse. De nuevo un punto flaco a subsanar si se quieren garantizar los principios sacrosantos del Decreto Ley de ingreso y acceso.

Pero esa misma impunidad les hace lenguaraces y muchas veces expresan públicamente sus ilegales modos de obrar en el examen o durante tu exposición de los orales, que piensan, nadie podrá demostrar. Si tú lo grabas, fin de la impunidad. Ojo, esa grabación solo debes usarlas ante el juez. Si la usas para dar publicidad a lo sucedido, ante amigos, vecinos, compañeros o peor aún, las cuelgas en Internet para escarnio, las demandas caerán sobre ti y serás ajusticiado. Las grabaciones solo debes hacerlas con fines probatorios ante la justicia.

Otro truco para la impunidad es el hecho de que las calificaciones de la fase de oposición se publican en los tablones de los IES, pero no en Internet. La gente mira su nota, pero no la de los demás. Así pueden jujanear con las puntuaciones bajo cuerda y, como sucedía hasta 2008, modificar por ejemplo los baremos definitivos sin sello ni firma y que nadie se dé cuenta. Si tú no tienes la nota de oposición y concurso de cada opositor no podrás fiscalizarles. Si las tienes, puedes revisar la lista de plazas adjudicadas y comprobar si su puntuación final se corresponde con las notas de oposición y concurso y pillarles modificando cosas mediante ñapa chusquera ilegal.

Para evitar ésto, en la era del móvil y la cámara digital de alta resolución, lo fácil es sacar fotos a los tablones con las calificaciones de oposición. Puedes hacerlo. Están publicadas en lugar público. Si no te dejan, llama a la policía, consúltales y pide que vengan (quítate antes la camiseta verde no sea que se te lleven). Te amparan varias leyes, pero sobre todo el principio de publicidad antes mencionado. De todos modos, lo mejor es sacar las fotos cuando no haya miembros de los tribunales cerca. Han incluido una frase en las publicaciones de listados por Internet en la que se dice que no podrán tratarse los datos por procedimientos informáticos. No tengo clara la legalidad de esa frase. Yo entiendo que cualquiera puede hacer las comprobaciones que quiera con los listados, usando incluso una hoja Excel, por ejemplo. Mi impresión es que se quiere meter miedo a quién haga de revisor de puntuaciones y calificaciones. El objeto, para mi está claro y es la ocultación.

En la oposición, haz algún amigo si no lo tienes. Intercambia correos y comenta las jugadas. Se entera uno de muchas cosas. Los compañeros no son el enemigo. Sé amable, comparte información. Únete si hay que reclamar. Testifica si sabes que un compañero ha denunciado hechos de los que tú has sido también testigo. Si tienes bemoles de hacerlo, pasa un formulario para que quién quiera anote sus correos electrónicos y estad comunicados para actuar ante cualquier ilegalidad de modo conjunto, creando por ejemplo una lista de correo o un foro en Internet. No tengáis miedo, el miedo deben tenerlo los que prevarican. Graba todas las conversaciones con tu grabadora. Guarda todos los correos que relaten ilegalidades. Saca un "pantallazo" de los foros donde se denuncie algo. Cúbrete con todas las pruebas que puedas. Muchas reclamaciones se pierden por "déficit de prueba". Suena paranoico, lo sé, pero te juegas el ser o no ser funcionario y el permitir que alguien que no es el mejor acceda a la plaza sin serlo.

Si tu nota de oposición no es acorde con tus expectativas, puedes reclamar, normalmente en dos días tras la publicación de las notas, mediante un papel del tipo expone-solicita dirigido al presidente de tu tribunal. Luego, al poco, un día o dos más, salen las calificaciones definitivas.

Es complicado reclamar notas y que el juez te dé la razón, los tribunales son soberanos y, aunque tienen fijados hasta cierto punto unos criterios por la convocatoria y tienen la obligación de homogeneizar la aplicación de esos criterios entre tribunales, la jurisprudencia en este aspecto no nos favorece. El hecho de no constar grabación de las exposiciones orales tampoco. Los jueces tienen mucha pereza a la hora de revisar contenidos de exámenes y más aun de comparar exámenes entre sí.

Lo de los baremos de méritos es menos complicado. Una vez publicados los baremos provisionales puedes presentar reclamación. En la resolución que anuncia la publicación de los baremos provisionales se indica el procedimiento de reclamación, plazo y a quién dirigir la reclamación. Muchísimos se corrigen. Los baremos definitivos también tienen bastantes errores que pueden ser corregidos. Puede interponerse recurso de alzada en el plazo de un mes ante la Dirección General de Recursos Humanos. Nunca se resuelve a tiempo de reflejarlo en las listas de seleccionados. No pasa nada. Si se estima favorablemente la reclamación, te darán tu plaza y además, no se la quitan al que se la dieron antes en Julio, al final del proceso selectivo. Tardan un par de meses en contestar, hacia noviembre tendrás la contestación y podrás hacer las prácticas ese mismo año, puesto que sólo necesitas 6 meses para hacerlas.

No permitas que te corrijan el baremo a pelo, sin un papel que certifique legalmente esa modificación. Si otros lo detectan y reclaman tu nota o puntuación podrías quedarte sin plaza por no haberlo hecho legalmente. Toda publicación de notas, puntos y cualquier modificación sobre ellos debe hacerse por Resolución dictada y publicada con anterioridad a sus efectos según la ley de procedimiento administrativo, arts. 42.1, 57.1 y 93.1.


El Real Decreto Ley 276/2007 indica que "tendrán carácter público los resultados de las pruebas que permitan acceder a otra prueba posterior, las puntuaciones de la fase de concurso y las finales de los seleccionados para la realización de la fase de prácticas."


Para impugnar los resultados, debes presentar recurso de alzada en el plazo de un mes contra LA RESOLUCIÓN que anunciaba su exposición ante la Dirección General de Recursos Humanos. Hay modelos en Internet. Y si no, pídemelo por Twitter. Infórmate de todo en los sindicatos, pero intenta que te den siempre la base legal que te da los motivos (en qué ley se prohibe o autoriza tal o cuál cosa) para que puedas verlo por ti mismo en el texto de la ley y asegurarte. Cuando finalizan las oposiciones, a final de Julio, los sindicatos se van de vacaciones en seguida. Date prisa en consultar. Consulta un par de ellos por si acaso. Pero coge todo con pinzas y sé tú mismo el que decida. Yo he ganado una reclamación ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid que todos los sindicatos daban por perdida a priori.

La resolución deben dártela hacia noviembre. Si en tres meses no contestan, se entiende denegada, aunque a veces contestan fuera de los tres meses. En cualquier caso, tras la denegación puedes interponer contencioso administrativo, con abogado, en el plazo de dos meses. Toma nota de cuándo entregas las reclamaciones y de cuándo te notifican la denegación para asegurarte de cuándo vence el plazo exactamente.

No tengas miedo a reclamar si tienes razón y tienes pruebas. No dejes que las injusticias queden impunes. No tengas miedo de apoyar a quienes, ejerciendo su derecho, reclaman algo injusto. Lo terrible es que las injusticias queden impunes. Ayuda y apoya a tus compañeros en esta situación. Son los tramposos los que deben tener miedo.

Para quienes puedan usar esta entrada para denostar más a los funcionarios a costa de las trampas que los corruptos y prevaricadores usan en las oposiciones para colar "amiguetes" o para imponer su particular ley hay que decir que nosotros, al contrario que los trabajadores del sector privado, al menos tenemos una ley (mejorable) que regula el acceso e ingreso al funcionariado y a día de hoy aún podemos reclamar y denunciar, sin mayores problemas, las infracciones. Que pruebe alguien a denunciar que han contratado en una empresa privada a un candidato con peor currículo que el tuyo, a ver qué le dicen... Y luego que me lo cuente, a ver si me alegra el día.

A los tramposos les sobra eso de la función pública y quieren el dedazo, dicen que es más guay y más moderno.

Espero que os sirva de ayuda. No soy abogado, pero he reclamado y entiendo que lo que os cuento lo he verificado y es verificable también por vuestra parte en el texto de las leyes. En cualquier caso, cada uno tiene la obligación de informarse y de responsabilizarse de sus decisiones en este apartado y en todos.

Mucha suerte este año a todos los participantes y mucho ánimo a los que se pueden presentar y a los que no, también.